Sin antídoto
No sé cuándo se cure esto. Mientras tanto los síntomas y espasmos de dolor están latentes. El pico máximo fue hace un par de semanas cuando girando el puñal que ya habías clavado hace unos meses dijiste: -No es que me molestes, es que es más que obvio que no estamos hechas la una para la otra- Y yo, sin mostrar un rastro de dolor te dije - no entiendo por qué pensas eso, nadie está hecho para nadie - y solté un largo suspiro. En el último intento de acomodar a la fuerza las piezas del rompecabezas que habíamos armado la primera noche y que la segunda se desarmó. -esa es buena- contéstate. Y fue como si me dieras una ficha para jugar la última oportunidad. Y arremetí con todo, fresca , liviana , como si nunca ninguno de tus golpes me hubieran herido. Pero vos sabes bien que cada golpe fue recibido. -¿me odias ?- me preguntas y yo te digo que no, porque no puedo odiar a nadie y menos a vos que con una mirada podes tirar todos ...