Siete nombres y dos mujeres

No me acuerdo que era hermoso antes de vos.
Porque después de vos lo supe, y estuve segura de eso. De no poder parar de decirlo, ni de decírtelo. 
Que paso antes de esto? No sé. 
Lo que si sé es que no hubo un antes y un después. El antes se esfumó, y el después fue como esa palabra qué repetiste muchas veces  “efímero”. Hubo una noche, que empezó a las dos de la madrugada.
No estabas esperando en mi puerta, estabas en la calle. 
No me miraste a los ojos cuando abrí . Fue raro, pero lindo. 
Hablamos, fumamos, tomamos vino, reímos, nos tomamos de las manos, miramos tus tatuajes, hablamos de la navidad y de ese año nuevo. 
Voy a dejar que fluya pensé. Pero como dejar si es algo que te atraviesa por completo? Se puede ? Trate de intentarlo 
En un momento nos besamos y bailamos sin música, sin darnos cuenta alguna melodía sonaba entre nosotras.
Y no hubo un antes , porque todo lo había lo arrancaste por completo. Todas las piezas que estaban tiradas y revueltas se acomodaron solas. Todas las luces se prendieron, cuando yo misma fui la que las apague desde la entrada. 
Me encendí. Me desarme. Me entregué. 
Te miré, mire cada rincón de tu cuerpo, para guardármelo en la memoria.
Pensamos en todas las casualidades. 
Mis tres y tus cuatro nombres, como iba a saberlo? No lo supe hasta que reíste y supusiste que lo sabía. 
-Las personas importantes tienen tres nombres- quise decirte y  vos lo excediste todo.

Comentarios

Entradas populares