Duda - miedo - preocupación - voz - calma
Creo que la duda se relaciona directamente con el miedo.
El miedo y la duda son esos enemigos que atormentan mis pensamientos la mayoría del tiempo y hacen que la mi seguridad se tambalee, porque cuando aparece un miedo, te acodas de todos los otros que guardaste debajo de la alfombra.
Cuando era chica mi mayor miedo era volver a casa y no ver a mi mama, tanto así que cuando llegaba a casa y si ella no estaba corría a su cuarto a ver si su ropa estaba en los cajones, así de esta manera verificaba que no nos había dejado.
Y ahora los miedos son otros, y de todos los tamaños, desde el miedo al futuro, que en realidad eso es una gran suma de miedos, hasta miedo de adquirir una enfermedad crónica.
Elijo como primer tema este, el del miedo, porque me di cuenta los últimos días que cuando dudo de una cosa el miedo me inunda, y que por suerte existe en mi una voz que actúa como bombero para evacuarme siempre que sea necesario.
Estos son solo tres ejemplos, quizás más adelante amplié el tema.
Tengo un trabajo en el cual me pagan lo justo para vivir bien, es una buena empresa y soy muy buena en lo que hago. Como veo pacientes, de los más especiales, a veces dudo del trato que les doy, si fue suficiente, si fue bueno, si me comporte bien, porque me sacan de quicio y convengamos que soy muy tranquila pero puedo explotar en cualquier momento, y últimamente exploto seguido, y cada vez soporto menos cosas. Y tengo que confesar que a más de uno trate o conteste mal alguna vez, pero no tanto como hubiera querido, seguro. Así que después de accionar de esta manera, pienso en que el paciente va a presentar una queja, y me pueden despedir. Claro que tienen que pasar varias etapas hasta despedirme, pero como dije anteriormente son pacientes especiales, no porque tengan capacidades diferentes, sino, porque se creen especiales por las cantidades de dinero e influencias con las que cuentan, y yo que soy el ultimo orejón de tarro, o el ultimo escalon de esta pirámide (de cosas y gente), siempre estoy, aunque no quiera con un piecito adentro y otro a afuera, y no exagero.
Bueno primero la duda y después el miedo… y el miedo que se alimenta, que crece, porque no es solo el hecho que me despidan, es el miedo de quedarme sin ese sueldo fijo, que en ningún otro lugar no me pagarían así, que significa no llegar a fin de mes, que a su vez esto implica no poder hacer tantas cosas… que, que… y así sumo y sumo. Hasta que se me paraliza el pensamiento de tanto miedo y llega esa voz, desde mi interior desde la parte más segura de mi, a decirme que no me preocupe, que sino trabajo de esto, otra cosa voy a conseguir, que tengo la capacidad de hacer todo lo que me proponga, que no tengo por qué tener miedo, que me puedo levantar todas las veces que me caiga, que me puedo reinventar todas las veces que quiera , encontrarme cuando me pierda o volver si me voy muy lejos, y entonces el miedo se va haciendo chiquito hasta que no lo veo más, no quiere decir que desaparezca, el miedo siempre está ahí a la orden del día, solo hay que ignorarlo, quitarle importancia.
Otro ejemplo es cuando me gusta alguien: dudo de mis encantos, y me doy cuenta de lo mucho que me asusta estar sola en el futuro.
Empiezo a pensar que hay muchísimas chicas mas lindas que yo, que que me va a mirar a mí, si estoy bastante gordita, que no soy para nada interesante, que aburro, que no tengo nada especial, que no voy a poder superar nunca que esa mala experiencia de mi último noviazgo, que fue hace cuatro años y no pude volver a estar con nadie, bueno si, pero solo una noche y nada más, que soy la tía solterona del grupo , y me pregunto: ¿ me volveré a sentir amada?, y así sumo y sumo, el corazón que late a mil, y esa voz que llega y me dice, que no voy a estar sola, que están los amigos y mi hermanos, que soy maravillosa que puedo enamorar , que si bien no soy una miss universo, soy simpática y con eso compenso, y mi pulso que se normaliza, y me empiezo a reír sola, tanto que el miedo se aturde y se esconde, y cuando me doy vuelta otra vez, ya no lo veo.
El recurrente miedo a fracasar: vine a buenos aires en busca de mi lugar, (esta es una historia más larga que la contare en otro momento) Y si dudo de mi talento, y automáticamente me invade el miedo de no lograr los objetivos. Voy conociendo gente en el camino que es súper talentosa, que hacen un millón de cosas a la vez, que hace años que estudia y se dedican a esto, me siento inexperta, que perdí mucho tiempo, que se me paso el tren, que no voy a servir , que voy tener que seguir trabajando de algo que no me gusta, que no me hace feliz y es tanto el miedo, que se transforma en angustia, y me oprime el pecho, me cuesta respirar, y cuando no doy más, en el último suspiro, la voz me dice que no tengo de que preocuparme, que yo nací para esto, que la pasión me va a mantener a flote siempre, que nadie ni nada me puede hacer dudar de mi talento, entonces ya respiro, y el aire que me entra en mí, es fresco, me pecho se libera y de nuevo el miedo desapareció, pero deja esa estela, la de su perfume como señal de que estuvo cerca, pero ya se fue.
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